miércoles, 9 de abril de 2014

QUINTO DÍA EN PIRINEOS

Antes de darnos cuenta, ya estábamos con un pie en Córdoba.
Hoy tuvimos que madrugar , aunque con mucho gusto, para ir a Murillo de Gállego y allí hacer rafting.
Después de hora y media de viaje en autobús desde Canfranc, llegamos nerviosos y nerviosas al lugar de la actividad.
Nos recibió un monitor muy apañao' que nos explicó muy bien las normas de seguridad y el uso del material que necesitábamos. Una vez explicado, nos cambiamos al neopreno, cogimos un casco y una pala y nos dirigimos en autobús hasta el inicio de nuestro recorrido en el río. Allí nos dividimos por grupos de siete personas en tres barcas, con un monitor cada una.
Todos y todas con muchos nervios empezamos la ruta por los rápidos, con algunas olas un poco violentas y otras más relajadas. La experiencia nos gustó, repetiríamos si pudiéramos.
Después de la intensa mañana, fuimos a un pueblecito llamado Mallos de Riglos, conocido mundialmente por ser un sitio de encuentro para escaladores internacionales. Comimos en un albergue tranquilamente y descansado el poco rato que pudimos, ya que a las cuatro teníamos otra cita.
Con la comida aún en la garganta, ya estábamos de camino para hacer paintball, cercano al lugar del rafting.
También nos vestimos con monos y cascos de protección. Cargamos una pistola con bolas de pintura y tras dividirnos en dos grandes equipos, empezamos a jugar a varios juegos, como atrapar el pañuelo del tu equipo o 'matar' al capitán del grupo contrario. Hubieron muchas risas, mucho miedo y sobre todo mucho calor, aunque sea difícil de creer.

Después de casi dos horas, fuimos a Jaca a dar una última vuelta y comprar los regalos que algunas personas aún querían.

La tarde siguió muy tranquila, cenamos y por la noche tuvimos una pequeña fiesta de despedida.

Sin duda, el mejor viaje de todas las promociones, conviviendo con los mejores compañeros que hemos podido tener. Han sido unos días cortos pero intensos, y desde luego, serán muy difíciles de olvidar.
Hemos conseguido nuestros objetivos de consolidar y forjar relaciones y amistades, de crear un buen ambiente grupal y de llevarnos muchas risas y buenos momentos para el tercer trimestre, bachiller y toda nuestra vida. Siempre lo recordaremos como un bonito gran adiós.
Pero no será un adiós, sino un hasta luego.




















CUARTO DÍA EN PIRINEOS

Hoy, tras acostarnos durante una tormenta de granizo nos han informado de que todos los accesos a Francia estaban cortados debido a desprendimientos, por lo que nos vimos obligados a cambiar el programa para este día.

Por la mañana, en lugar de visitar el castillo de Pau, fuimos al monasterio de San Juan de la Peña, en el que una guía turística nos explicó la historia del monasterio y nos enseñó sus instalaciones, tales como varios nichos y una réplica exacta del santo grial. También fuimos al mirador, en el cual había unas vistas impresionantes.

Tras comer en el albergue, fuimos al circuito de cuerdas en Villanúa. En el que había diferentes niveles de dificultad  y hubo algún golpe que otro. Aunque finalmente la experiencia fue única.

Regresamos al albergue a ducharnos, tras un poco de lío en la ducha de los chicos nos fuimos a la bolera.
En la cual nos lo pasamos muy bien, aunque nos costó los primeros lanzamientos.

Finalmente fuimos a cenar en el Telepizza, en el que acabamos bastante llenos, aunque inexplicablemente hubo compañeros que llegaron a repetir. ¡Menudos estómagos!

Y el cuarto día de Pirineos acaba aquí, madres y padres, aún estamos vivos.



















martes, 8 de abril de 2014

TERCER DÍA EN PIRINEOS "Día de hielo y nieve"

Hoy hemos podido disfrutar un poquito más de nuestras sábanas porque hemos desayunado más tarde, ya que no teníamos hora fija para la actividad de la mañana: hemos cogido la carretera y la primera parada ha sido en la estación de esquí de Astún. Después de haber ignorado eso de “Chicos, chicas, ¡echaros crema solar!”, ha resultado ser que el sol era bastante fuerte y corríamos el riesgo de acabar chamuscaos’, así que pusimos un fondo entre todos y nos compramos un botecito de crema.

Siguiente parada: Somport (¡¡Esta ha sido la mejor!!). Somport es un puerto de montaña en Francia donde hemos cogido los trineos y nos hemos deslizado cuesta abajo por unas laderas nevadas. Después de habernos tirado de uno/a en uno/a, de dos en dos en incluso de tres en tres, algunas personas han hecho una bola gigante de nieve que han tirado desde lo más alto de la ladera, y otras personas hemos hecho una nueva amiga (que se llamaba Escolástica Clemenson, o algo así), una preciosa muñeca de nieve casi tan alta como nosotros.
Por último antes de comer unos estupendos guisantes con tomate que han cautivado hasta a los menos verduleros, hemos ido a la estación de Candanchú, ya en España, donde algunos han repetido trineos y otros han dado una vueltecita.
Después de la comida y de una buena siesta de casi dos horitas, hemos cogido el autocar otra vez para volver a la pista de hielo de Jaca (donde ayer vimos el partido, el cuál España ganó, ¡4 a 0!). Ha sido una hora muy divertida: había gente que estaba empezando, otros/as  se han atrevido a separarse de la valla, intentos de piruetas, culetazos por doquier e incluso sevillanas.

Después nos hemos dado una vuelta por el centro de Jaca, donde hemos merendado y comprado recuerdos varios. Sobre las 8.30 hemos cogido por última vez en el día el autobús y hemos cenado. Luego hemos pasado por el lavatorio, (porque ha sido un día movido y era necesario, que luego ha más de uno/a le huele la alilla) y ahora vamos a tener un taller de masajes, para irnos a la cama relajaditos y preparados para el madrugón de mañana (-Insertar aquí la melodía de la familia telerín- “Vamos a la cama, que hay descansar, para que mañana podamos madrugar”).